Uno de los elementos clave en el momento de comenzar una actividad deportiva como el «running«, y que tenemos que prestar especial atención, son nuestros pies.

Estos absorberán los impactos (fuerza de reacción) en el apoyo al terreno, y emitirán la presión contra el suelo, del peso de nuestro cuerpo.

Es muy importante tener conocimiento sobre el deporte, entrenamientos, qué sucede en nuestros pies y cómo pisamos para así poder reducir el riesgo de lesiones.

Últimamente se presentan en nuestra consulta corredores que han profundizado en el estudio de la pisada, indicando que se consideran «pronadores» o «supinadores» (incluso hay anuncios o tiendas de deporte que te hacen subir en una plataforma y te diagnostican rápidamente).

Para todas aquellas personas que quieran ampliar un poquito sus conocimientos, os presentamos el siguiente artículo:

No somos robots ni caminamos sólo en un plano del espacio; el pie en sus diferentes fases de la marcha se mueve y ejerce muchos movimientos y por supuesto los necesita para dar el paso.

Para que queden claros vamos a explicar estos términos de pronación y supinación.

  •  Pronación: Siéntese apoyando el pie en el suelo y ladee su pie y tobillo hacia adentro. En este caso su tobillo está pronando y su pie se mueve en eversión.
  • Supinación: Ahora si ladea el pie hacia fuera despegando del suelo la planta del pie su tobillo está supinando y el pie se mueve en inversión.

En sus diferentes fases de la marcha y más cuando el pie hace contacto en el suelo es imprescindible que el pie prone y supine, dependiendo del movimiento en esa fase. No podemos hablar ni clasificar puramente que una persona es “pronador” o “supinador”, y menos sin los conocimientos específicos y anatómicos para poder hablar de ello.

Por todo esto, para saber si el pie realiza una correcta biomecánica es imprescindible que sea diagnosticada cualquier alteración en la marcha por un podólogo, no en una tienda de deportes o incluso en ortopedias, pues no pueden diagnosticar patologías.

Aclarados estos términos, vamos a profundizar en los movimientos en la carrera de un corredor sin alteraciones y con una pisada correcta.

En la carrera, la primera zona que contacta al echar el pie en el suelo es la zona externa del talón (el tobillo supina y es normal). Por esto el desgaste normal de la suela en talón es externo. Una vez que el talón ha contactado, el tobillo rota hacia interno y se contacta con la planta del pie en el suelo. Ésta , hace una contracción y hay un movimiento de pronación bastante acusado y es imprescindible que exista para que haya una buena amortiguación y adaptación al terreno.

En este momento y para preparar el pie en la fase del despegue, los diferentes huesos, músculos (principalmente el tendón de Aquiles) y ligamentos se prepararán para ejecutar de una forma muy eficaz el despegue del pie en el suelo volviendo a supinar.

Dicho esto, el factor biomecánico que causa la mayoría de lesiones en el corredor en el pie, la rodilla y la cadera es la pronación excesiva. En estas personas los tobillos son tan flexibles que el arco del pie puede tocar incluso el suelo mientras caminan o corren, dando apariencia o incluso pudiendo confundirse con pies planos.

En el caso contrario, la pronación escasa o incluso supinación en la carrera puede ocurrir en personas con tobillos muy rígidos o arcos elevados, no absorbiéndose bien el impacto y se aumenta el riesgo de provocarse fracturas por sobrecarga.

Resulta de vital importancia la elección de un buen calzado, y en relación con el movimiento de pronación y supinación, mencionar que existen en el mercado zapatillas específicas para ello.

Las zapatillas para pronador buscan dar un apoyo en el apoyo medio del pie en la carrera dando mayor dureza a los materiales de la zapatilla para evitar frenar al pie en esos movimientos excesivos.

En las zapatillas para supinadores se pretende dar mayor amortiguación con la utilización de aire comprimido y gomas y eliminando los sistemas de control de la pronación.

El uso sin control de este tipo de zapatillas pueden llevar al corredor a desarrollar lesiones serias (de hecho son una causa muy frecuente en nuestras consultas).

Ante la duda en la elección de la compra de una zapatilla aconsejamos siempre que sean neutras y si se necesita modificar el movimiento, que sea mediante el estudio y plantillas realizadas por un podólogo como profesional en este campo.

Debemos de tener en cuenta que la anatomía de cada persona es diferente, por lo que la solución que mejor se adapta a unos, puede no ser la ideal para otros.

En el proceso de adquisición del calzado deportivo, recomendamos probarse varios modelos para elegir aquel más apropiado a nuestro pie, pensando en la adaptación al terreno, el número, la morfología y análisis del pie y la actividad física.

En cuanto a la compra de zapatillas de deporte a través de Internet, recomendamos seguir los mismos consejos que para una compra en tienda física: no adquirir calzado sin haberlo probado previamente y haberse asegurado de que se adapta a nuestra anatomía y actividad a desarrollar.

 

Nuria Sarroca © 2022 Notas legales. Web puesta en servicios por La Oficina Online

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